El Reglamento de Requisitos de los Sistemas Informáticos de Facturación (RRSIF), aprobado por el Real Decreto 1007/2023, de 5 de diciembre, también conocido como Reglamento VERI*FACTU, establece cómo deben operar los sistemas de facturación para garantizar el cumplimiento de la normativa tributaria. En este artículo, analizamos su ámbito de aplicación, principales características y requisitos fundamentales.
El artículo 29.2.j) de la Ley 58/2003 establece que los sistemas informáticos utilizados por empresas y profesionales deben garantizar:
Integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros.
No permitir modificaciones, omisiones o alteraciones sin registro de cambios.
Uso de formatos estándar y certificaciones para garantizar su legibilidad.
El reglamento establece dos tipos de registros: Registro de Facturación de Alta: Recoge la información de cada factura emitida. Registro de Facturación de Anulación: Documenta cualquier anulación de facturas.
No contienen la totalidad de la información de la factura. No sustituyen a las facturas electrónicas ni impiden su uso. Incorporan medidas de seguridad como el código Hash, que vincula cada registro con el anterior.
Existen dos modalidades para cumplir con la normativa: VERI*FACTU: Transmisión en línea de los registros a la AEAT. NO VERI*FACTU: Conservación de los registros dentro del sistema del emisor. Pequeños empresarios que no dispongan de un software de facturación podrán usar un aplicativo simplificado en la Sede Electrónica de la AEAT.
Verifactu es una abreviatura de la norma Real Decreto 1007/2023 de 5 de diciembre, que establece nuevos requisitos para los sistemas informáticos de facturación de los empresarios. En concreto, exige que los programas de facturación generen un registro seguro de cada factura, que incluye una huella digital y un código QR para facilitar la verificación de los datos fiscales por parte de la Agencia Tributaria. El principal objetivo de esta normativa es combatir el fraude fiscal y mejorar la transparencia en las transacciones comerciales.
Aunque puede parecer un cambio complicado, adaptar tu sistema a Verifactu trae consigo múltiples beneficios. La principal ventaja es que incrementa la seguridad y el control sobre las facturas, evitando errores o manipulaciones. También facilita la gestión tributaria, permitiendo que la información de las facturas se envíe automáticamente a la Agencia Tributaria. Además, contribuye a la digitalización del sector, ayudando a modernizar y estandarizar los sistemas de facturación en todos los negocios, lo cual mejora la eficiencia en el día a día.
Las consecuencias de no cumplir con la normativa Verifactu pueden ser graves. Si tu negocio sigue utilizando sistemas de facturación que no cumplan con los requisitos establecidos, podrías enfrentarte a multas de hasta 150.000 euros por cada tipo de sistema informático que infrinja la ley. Además, podrías ser sancionado si no certificar tu sistema de facturación, en caso de que esté obligado a ello.
Si tu TPV (terminal de punto de venta) emite facturas, entonces sí, debe ser actualizado para cumplir con Verifactu. Esto implica que tu TPV deberá ser capaz de generar un resumen seguro de cada factura y un código QR que permita la verificación fiscal. La actualización de tu TPV es una medida importante para garantizar que no enfrentes sanciones por no adaptarte a la nueva normativa. Asegúrate de contactar con tu proveedor de TPV para conocer las opciones de actualización disponibles.
Una de las principales preocupaciones de cualquier negocio es la seguridad de los datos. La normativa Verifactu pone un fuerte énfasis en la protección de los datos fiscales. Los sistemas de facturación deben garantizar la inalterabilidad de los registros, lo que significa que los datos no pueden ser modificados ni manipulados. Además, se debe garantizar la trazabilidad, legibilidad y protección de la información, conforme a lo estipulado por la Ley General Tributaria.
Aunque Verifactu es una normativa española, la lucha contra el fraude fiscal y el control de los sistemas de facturación es una tendencia global. Muchos países, especialmente dentro de la Unión Europea, ya han implementado sistemas similares. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) también ha emitido recomendaciones sobre el control de la facturación electrónica y el fraude fiscal, por lo que es probable que veamos una expansión de este tipo de regulaciones en el futuro.
La Agencia Tributaria ofrece información detallada sobre el reglamento Verifactu en su sitio web, incluyendo guías prácticas y respuestas a preguntas frecuentes. Además, puedes consultar a tu asesor fiscal o a empresas especializadas en software de facturación para obtener orientación sobre cómo adaptar tu sistema a los nuevos requisitos.
